El concejal de Turismo del Ayuntamiento de Blanes, Fernando Gómez, ha esgrimido la ausencia de una fiesta en la ciudad dedicada a los heterosexuales para justificar el rechazo a una que un colectivo homosexual pretendía organizar el pasado 19 de junio en esta población de la Costa Brava.
En declaraciones a Efe, Gómez ha argumentado también la precipitación con la que se realizó la petición y la falta de presupuesto consistorial para llevarla adelante.
Este representante del Partido Democrático de Blanes, que votó en contra en el Pleno en el que se acordó la calificación de la ciudad 'gay-friendly' (receptiva al colectivo homosexual), ha manifestado: "Los que somos heterosexuales no hacemos fiestas porque seamos heterosexuales, cada uno hace las fiestas que quiere, pero no tiene porque tener el reconocimiento por parte de la concejalía de Turismo".
Fernando Gómez se ha ratificado en su apreciación y ha puntualizado que la localidad carece de "una oferta 'gay-friendly', porque no hay hoteles preparados ni playas para gais ni infraestructura a nivel de locales".
"Dijimos que teníamos mucho respeto por todos los colectivos, que en Blanes hay más de trescientas asociaciones y que ninguna había pedido un reconocimiento público", ha señalado Gómez, quien ha zanjado que los esfuerzos de su concejalía se dirigen por programa político al turismo familiar, deportivo, cultural, de compras y de naturaleza y que si no cree en el de tipo gay no tiene "por qué aportar ni un euro a su promoción".
El concejal considera, "y eso es una apreciación personal", ha señalado, que el turismo homosexual es "incompatible con el familiar" y defiende que así se lo han transmitido las diferentes empresas u operadores turísticos.
Fernando Gómez se plantea los motivos de la denominación de 'gay-friendly' cuando destinos como "Sitges, Maspalomas, Ibiza o Los Caños de Meca, ciudades que viven directamente de su principal turista, que es el gay, no la tienen.
Gómez también está en contra de que se desplieguen banderas del arco iris -la del colectivo homosexual- a la entrada del municipio, "porque no procede, porque las otras asociaciones también podrían decir que quieren la suya".
El concejal ha subrayado que, en todo caso, la petición de la fiesta del 19 de junio en el Paseo del Mar se planteó "siempre" como una macrofiesta, con presencia de entre 20.000 y 30.000 personas, y con un solo mes de anticipación sin que, además, el Ayuntamiento contase con presupuesto para una celebración que reclamaba inversiones, "como un escenario que costaba sobre los 8.000 euros".
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